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Un nuevo informe presentado en un simposio subraya el papel clave de los sumideros de carbono terrestre. Tras advertir del "colosal" impacto negativo para el medio ambiente y las sociedades humanas que supondría la liberación de las enormes reservas de carbono atrapadas en los suelos de la Tierra, el presidente de Fiji, Jioji Konousi Konrote, pidió hoy una gestión más adecuada de este importante recurso natural al comienzo de un simposio internacional que se celebra en Roma. Actualmente, existe más carbono almacenado en el primer metro de profundidad de los suelos de la Tierra del que puede encontrarse en la atmósfera y en toda la vida vegetal terrestre -incluidos los bosques- en su conjunto, dijo al intervenir en el Simposio Internacional sobre el Carbono Orgánico del Suelo (del 21 al 23 de marzo). Refiriéndose a los compromisos internacionales para limitar el aumento de la temperatura global a menos de 2 grados Celsius, en virtud del Acuerdo de París sobre el clima de 2015, Konrote advirtió: "Si no logramos mantener nuestros suelos como almacén de carbono, temo que estas discusiones y negociaciones habrán sido vano." "No podemos permitirnos descuidar un recurso que podría ser nuestro aliado serio y viable contra el cambio climático", añadió.

Un nuevo estudio del Banco Mundial alienta a la región a profundizar el comercio intrarregional para mejorar la competitividad. La región de América Latina y el Caribe observa con interés la idea de convertirse en un vecindario de puertas abiertas. Las bondades de la integración comercial, según los expertos, podrían ser clave para un futuro con crecimiento positivo y sostenible. Así lo establece un nuevo informe insignia del Banco Mundial “Mejores Vecinos: Hacia una renovación de la integración económica en América Latina” el cual analiza el cambio del entorno mundial y resume las ventajas de convertirse en una región abierta e integrada comercialmente.

El Programa Alianza en Energía y Ambiente con la Región Andina (AEA) financió 22 proyectos para la implementación de soluciones energéticas renovables en cuatro países de la región andina, con una inversión de más de 3.5 millones de dólares. Más de 12 mil hombres y mujeres de zonas rurales y periurbanas de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú sustituyeron insumos energéticos tradicionales por energía que proviene de fuentes renovables. Comunidades, asociaciones de productores, así como micro, pequeñas y medianas empresas que operan en la región, se vieron beneficiadas con soluciones energéticas renovables tales como microcentrales hidroeléctricas, estufas eficientes, paneles solares y biodigestores, las cuales han sido destinadas a actividades productivas agrícolas, comunitarias y domésticas. En Bolivia, se logró el mejoramiento de la calidad de grano seco de cacao durante la poscosecha, para beneficio de productores indígenas del norte paceño tropical. En una granja de cerdos en el Valle del Cauca, Colombia, realizan una gestión integral de la materia orgánica para la producción de biogás.