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Perú, Costa Rica, Nicaragua y España presentaron experiencias sobre buenas prácticas e innovaciones en la gestión eficiente de los recursos hídricos para la agricultura familiar. Uno de los desafíos que enfrenta la agricultura familiar en América Latina y el Caribe es la transformación eficiente del agua en alimentos. La contaminación del líquido, los efectos del cambio climático, las prácticas agrícolas no sostenibles, y la limitada disponibilidad de infraestructura hídrica y de tecnologías apropiadas dificultan el logro de una agricultura familiar más productiva, competitiva, resiliente y sustentable. Este tema fue abordado en el seminario virtual “Tecnologías de manejo de agua para la agricultura familiar”, que contó con más de 1 400 conexiones de 29 países de América y Europa, organizado por el proyecto Gestión del conocimiento y desarrollo de capacidades institucionales para promover la gestión integral del agua en la agricultura familiar (GIAAF), y que es ejecutado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), con los aportes técnicos y financieros de diferentes entidades públicas y privadas.

“Agua para el Planeta” es una nueva colaboración entre PepsiCo Latinoamérica y TNC con el objetivo de trabajar en la reposición de agua en cinco cuencas hidrográficas de las áreas urbanas de Bogotá, Ciudad de Guatemala, Ciudad de México, Monterrey y Sao Paulo. El 80% de la población latinoamericana vive en áreas urbanas y se espera que este porcentaje aumente. Todas estas ciudades necesitan de un constante suministro de agua limpia para prosperar; sin embargo, muchas fuentes de agua potable se encuentran gravemente degradadas. Frente al doble desafío de la creciente demanda y el cambio climático, la necesidad de proteger y restaurar las cuencas de donde proviene el agua se convierte en una prioridad.

Las autoridades nacionales impidieron el ingreso de arroz, frijoles y maíz, así como frutas, entre otros productos de importación, con niveles por encima de los límites máximos de residuos de plaguicidas (LMR) o por presentar residuos de agroquímicos prohibidos en el país. En el 2016 se realizaron más de 3000 muestreos en productos de importación para garantizar la protección de los consumidores. Gracias a los controles que realiza el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el año pasado se logró evitar el ingreso de 17 cargamentos de frijol, 8 de arroz y 4 de maíz, de diferentes procedencias, que incumplían con los límites máximos de residuos de plaguicidas (LMR) o porque contenían residuos de plaguicidas prohibidos en Costa Rica.